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Sendero Mirador Santa Catalina EN
Sendero Mirador Santa Catalina

La caminata

Un kilómetro de bosque hasta la vista completa

Sale desde las cabañas, cruza la quebrada y sube por cinco estaciones hasta el mirador principal.

Distancia 1 kmDesnivel 75 mDuración 40–60 min

Las cinco estaciones

El trazado sigue el curso de la quebrada La Chica, que baja de la montaña en temporada de lluvias. Cada estación tiene su propio motivo para detenerse.

  1. 01 Entrada Arranca detrás de las cabañas. Terreno plano, sombra cerrada.
  2. 02 Descanso Primer claro, junto a la quebrada. Banca y área de sombra.
  3. 03 Subida fuerte El tramo exigente. Es donde se gana casi toda la altura.
  4. 04 Antes del mirador Se abre el bosque y empieza a aparecer el mar entre los árboles.
  5. 05 Mirador Planicie abierta, vista al Pacífico y al pueblo. El mejor atardecer de la propiedad.
Vista panorámica desde el mirador

Estado de la obra

Lo estás viendo nacer

El sendero se está construyendo por etapas. La planicie del mirador ya está lista y el primer tramo está habilitado. El resto se abre conforme avanza la obra.

Preferimos decirlo antes de que llegues: quien viene ahora no encuentra un parque terminado, encuentra un lugar en construcción con la vista ya puesta. A quien le gusta eso, le gusta mucho.

Antes de subir

Qué esperar de la caminata

Exigencia

Moderada. Hay un tramo de subida sostenida. No es para correr, sí para tomarse su tiempo.

Qué llevar

Zapato cerrado con suela, agua, repelente y gorra. En temporada seca, protector solar.

Si llueve

El terreno se pone resbaloso y la quebrada crece. Cuando eso pasa, cerramos el sendero hasta que sea seguro. La seguridad manda sobre el itinerario.

Mejor hora

Temprano en la mañana por la fauna y la temperatura, o al final de la tarde por el atardecer.

Placa con nombre al pie de un árbol

El Bosque de los Viajeros

El sendero se llena de nombres

Cada huésped que quiere puede sembrar un árbol en el punto que elija del sendero y dejarle una placa con su nombre y su país. Los árboles grandes que ya estaban en la finca también se pueden apadrinar.

No es una donación abstracta: se camina hasta el sitio, se siembra, se coloca la placa y queda la foto. El cuidado del árbol corre por nuestra cuenta.